Operar con criptoactivos y con estrategias automatizadas puede producir ganancias, pero también pérdidas. Leé esta página completa antes de depositar.
Introducción
Advertencia general sobre el trading de criptoactivos
El trading de criptoactivos implica un alto nivel de riesgo y puede no ser adecuado para todas las personas. Los precios pueden subir y bajar con rapidez, y es posible perder una parte o la totalidad del capital que asignes. Ningún resultado está garantizado, y los resultados pasados no son un indicador confiable de los futuros.
Esta página describe los riesgos principales que reconocemos en Nirelvox Core. No es una lista completa ni reemplaza el asesoramiento profesional: si tenés dudas sobre tu situación financiera, consultá con un asesor independiente.
Ninguna entidad puede asegurarte que lo que fue valioso ayer lo seguirá siendo mañana. Los activos digitales no tienen un respaldo comparable al de una cuenta bancaria, y hay antecedentes de proyectos que perdieron la mayor parte de su valor en pocas semanas.
Riesgo 1
Riesgo de mercado
Los precios de los criptoactivos son muy volátiles. Pueden moverse con fuerza en minutos por noticias, cambios regulatorios, decisiones de grandes tenedores o por el estado de ánimo general de los inversores. Una posición que hoy muestra ganancia puede cerrar en pérdida horas después.
Qué hacer: asigná únicamente un capital cuya pérdida puedas afrontar sin afectar tus gastos ni tus deudas, y definí de antemano cuánto estás dispuesto a perder.
Un ejemplo: imaginá que asignás un monto a un activo y, en una hora, el precio cae con fuerza por una noticia inesperada. Si tu estrategia tenía un límite de pérdida muy amplio, o ninguno, la pérdida registrada puede ser mayor que la que habías imaginado.
Riesgo 2
Riesgo de liquidez
En momentos de mucho movimiento o de poca actividad puede ser difícil ejecutar una orden al precio esperado. Cuando eso ocurre aparece el deslizamiento (slippage): la operación se completa a un precio distinto del que veías al enviarla, y la diferencia puede ser desfavorable.
Qué hacer: revisá los pares y los horarios en los que se activan tus estrategias y evitá concentrar el capital en activos de poco volumen.
Un ejemplo: durante una caída brusca, muchos participantes intentan vender a la vez y los compradores escasean. La orden que esperabas ejecutar a un valor determinado se completa a uno peor o queda sin ejecutar, y la estrategia no actúa como estaba prevista.
Riesgo 3
API e integraciones
La plataforma se conecta con tu exchange mediante claves API. Un error de configuración, una clave con permisos de más o una clave filtrada puede provocar operaciones no deseadas o accesos indebidos. Además, las conexiones pueden fallar o interrumpirse por causas ajenas a nosotros.
Qué hacer: creá claves solo con permisos de lectura y de operación, nunca de retiro. Guardalas en un lugar seguro y revocálas si sospechás de una filtración.
Un ejemplo: una clave API pegada en un documento compartido, en un mensaje o en una nota del celular puede terminar en manos ajenas. Con permisos de operación, un tercero podría enviar órdenes desde tu cuenta, y con permiso de retiro podría vaciarla. Por eso insistimos en no habilitar ese permiso.
Riesgo 4
Riesgo de contraparte y custodia de fondos
Tus activos pueden estar en plataformas de intercambio o en proveedores externos que no controlamos. Si alguno de ellos sufre un ataque, una quiebra, una restricción o una decisión regulatoria, tus fondos pueden quedar inaccesibles o perderse. Los criptoactivos no cuentan con garantías de depósito equivalentes a las de una cuenta bancaria.
Qué hacer: informate sobre la solidez de cada exchange que conectes y evitá dejar todo tu capital en un solo lugar.
Además, los exchanges pueden suspender temporalmente los retiros, modificar sus condiciones, cambiar los pares disponibles o cerrar cuentas por requerimientos regulatorios. Cuando eso ocurre, Nirelvox Core no puede devolver fondos que están bajo el control de otra entidad.
Riesgo 5
Riesgos operativos
Los sistemas informáticos pueden presentar errores de software, fallas de infraestructura o cortes de conexión. Una demora en recibir datos o en enviar una orden puede cambiar el resultado de una operación, y un error en un parámetro puede ejecutar algo distinto de lo que querías.
Qué hacer: revisá tus estrategias después de cada cambio, activá las alertas y mantené actualizados tus datos de contacto.
Un ejemplo: un corte de internet de tu proveedor, una actualización del exchange que cambia un parámetro o una demora en el envío de datos pueden hacer que una orden salga tarde o con valores desactualizados. Son fallas que ninguna empresa puede eliminar por completo.
Riesgo 6
Ciberseguridad y phishing
Los ciberdelincuentes intentan robar datos y accesos con mensajes falsos, sitios que imitan a plataformas legítimas y llamadas de supuestos asesores. Un acceso no autorizado a tu cuenta, a tu correo o a tu teléfono puede derivar en pérdidas que no siempre se pueden revertir.
Un ejemplo: recibís una llamada de alguien que dice ser de soporte y te pide un código «para verificar tu cuenta». Ese código es el segundo factor de acceso y quien lo obtiene puede entrar a tu cuenta. Nuestro personal nunca te lo pide.
Riesgo 7
Modelos y automatización
Los bots, los algoritmos y las estrategias automáticas tienen límites. Se basan en datos históricos y en reglas que pueden dejar de funcionar cuando el mercado cambia de comportamiento. Que un sistema haya funcionado en un período no significa que vaya a hacerlo en el siguiente, y no existe garantía de resultado.
Qué hacer: entendé la estrategia que activás, probala en el simulador y controlá su rendimiento con regularidad en vez de dejarla sin supervisión.
Un modelo no «entiende» el mercado como una persona: reconoce regularidades en los datos que conoce. Frente a un hecho inédito, como una crisis, una decisión regulatoria o una falla en un exchange, puede responder de forma inadecuada. Por eso conviene combinar la automatización con tu propia supervisión.
Riesgo 8
Disponibilidad del servicio
La plataforma puede no estar disponible durante tareas de mantenimiento, actualizaciones, incidentes técnicos o fallas de proveedores externos. Durante esos períodos puede no ser posible consultar la cuenta, modificar estrategias o enviar una solicitud de retiro.
Qué hacer: no dependas de una sola vía de acceso para gestionar tu dinero y revisá el estado de tu cuenta con frecuencia.
Un ejemplo: en un día de mucha demanda o de mantenimiento programado, el panel puede demorar en cargar. Durante ese lapso, las estrategias que ya estaban activas pueden seguir funcionando en el exchange conectado, o no, según el tipo de falla. Por eso es útil conocer cómo pausar una estrategia desde el exchange.
Antes de empezar
Cuatro pasos recomendados
Antes de asignar capital, verificá que entendés la estrategia que vas a activar, que definiste cuánto estás dispuesto a perder, que protegiste tu cuenta con autenticación en dos pasos y que vas a controlar el rendimiento periódicamente.
Practicá primero en el simulador con saldo ficticio.
Empezá con un monto chico y aumentá solo si entendés lo que ocurre.
No uses dinero que necesitás para gastos básicos ni dinero prestado.
Hablá con tu gestor personal y preguntale todo lo que no te quede claro.
Dedicarle diez minutos a este repaso antes de depositar es una de las mejores inversiones que podés hacer: no cuesta nada y te ayuda a evitar los errores más caros. Si alguno de estos puntos no te cierra, preguntale a tu gestor personal antes de avanzar. Es mejor esperar que operar con dudas.